Ir al contenido principal

Carpe Diem

Cuando nos ocurren cosas que no sabemos controlar y que vienen de imprevisto, la situación nos supera y no sabemos como abordar los acontecimientos, y supongo que eso nos ocurre a todos los seres humanos, nos acostumbramos a la comodidad de la rutina y en cuanto nos sacan de ella parece que todo lo que nos sostiene se viene abajo dejándonos desprotegidos y con el alma en el suelo. ¿Y qué hacemos para sobrellevar lo nuevo? Pues creamos una lista de reproducción en spotify y empezamos a escuchar música para cada momento, claro, comienzas a descubrir música que antes no conocías, empiezas a leer libros, todo con el objetivo de mantener la mente ocupada y no afrontar la nueva situación que se nos viene encima, algo nuevo y desconocido qué no sabemos como manejar, hasta que ya no queda más remedio que sentarte a pensar en lo ocurrido y mirar, no hacia el futuro, el presente. 
Creo que el problema del ser humano es que pensamos demasiado en el futuro, vivimos enfocados en el trabajo y en el "tengo que hacer" y no nos damos cuenta de que eso no es vivir, no nos permitimos dejar una tarde para no hacer nada porque luego nos sentiremos culpables después de aquello que no hemos hecho.
Me gusta escribir, por la sencilla razón de que es un momento para mí, para tener ese ratito egoísta y pensar solamente en lo que yo necesito, no en lo correcto o incorrecto; la vida es una obra de arte maravillosa que corre demasiado y, o vives intensamente cada minuto o lo único que contaremos será que teníamos demasiadas obligaciones para disfrutar de las pequeñas perlas de felicidad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Me quedo...

Es hora de hacer balance, sí, quedan diez días para acabar el año, diez días que espero que sean tan intensos como los otros 356 restantes, con todo lo bueno y lo malo, con todo lo que he aprendido este año. Me quedo con un viaje a Madrid que me volvió a dar el oxígeno que necesitaba en el momento adecuado, con dos miradas que me han dicho más que muchas palabras, con los besos que he dado, que han sido muchos, pero de los cuales solo guardo cinco. Me quedo con las noches en vela riendo y planeando la mejor de nuestras vidas junto a una copa de vino blanco. Con las decepciones, porque me han ayudado a quererme más, a aprender a levantarme después de la caída. Me quedo con el final de la etapa más importante de mi vida. Me quedo con las lágrimas de felicidad de un 9 de Mayo. Con dos conciertos tocados, con tres escuchados. Me quedo con la sensación de empezar a vivir sola. Me quedo con la noche que él entró en la habitación y con la sensación de volver a disfrutar después de mucho ...

Un minuto de nostalgia

Dicen que volver a casa a pasar unos días siempre sienta bien, te reconforta y te carga las pilas, quizás por la comida de mi madre, los abrazos, los mimos familiares. Solo llevo un día en casa y ya he cargado energía. Hoy he salido a correr aquí, en mi querido Linares, y lo echaba de menos. Me gustan las ciudades grandes y llenas de vida, pero hoy necesitaba correr por las calle vacías a las nueve de la noche, con las calles casi desiertas y las farolas como única compañía. Iba sola, con la música de Queen sonando en mi iPod y mis pensamientos, sonriendo y con ese sentimiento de total libertad que nos llena completamente. Hasta que he pasado por un parque, "el parque", de pronto he parado y he sonreído. Asfixiada por el esfuerzo de correr me he quedado unos minutos mirando ese lugar en el que tantas veces he estado, en el que he crecido. Me he permitido detenerme a mirar por un momento al pasado;ver de nuevo a aquella niña pequeña, rubia como el oro, cayéndose del col...

Puntos suspensivos....

El otro día estaba ojeando una libreta y me encontré con un texto que escribí hace tiempo, se lo enseñé a un amigo y le gustó, y hoy he pensado en trasladarlo aquí. Es algo pasado, no demasiado, pero hay muchas cosas que han cambiado en poco tiempo en mi vida. Recuerdo escribirlo tumbada en la cama mientras sonaba Puntos Suspensivos de Vetusta Morla. Lo escribí pensando en una persona por la que en ese momento sentía cosas.  Aunque me da un poco de vergüenza escribir historias que me han pasado, o acerca de mis propios sentimientos, creo que es buen momento para hacerlo. Perdonarme si me puse demasiado ñoña y empalagosa, pero como he dicho, en ese momento mi cabeza era un cúmulo de sensaciones intensas. Y permitidme decir que en esta entrada saco mucho más de mí que en el resto, que me expongo un poco más y doy a conocer un trocito más de mí.  ¿Cuándo pasó? Eso es lo que me pregunto ahora mismo, tumbada en la cama, sintiendo el contacto de las frías sábanas en mi pie...